
Cuando me enteré del proyecto que buscaba cambiar la ropa en desuso por arte, me llamó la atención, mucho más si estaba involucrado el BANCH. Era la mezcla perfecta: Vestuario, Reciclaje y Ballet, tres cosas que me quitan el sueño.
De qué estoy hablando?, del montaje “Simulacro de Alta Costura” creado por la coreógrafa chilena Isabel Croxatto junto al Ballet Nacional Chileno, el fantástico BANCH. Este montaje hacía referencia a la alta costura, pero lejos del lujo porque sí, este llamaba al reciclaje, aunque la verdad era una crítica al consumo desmedido.
Esta idea nació luego de ver el exceso de ropa donada tras el terremoto de Chile en el 2009, en donde los centros de acopio se repletaron de donaciones a los pocos días. “Montañas de ropa. Me di cuenta de que los chilenos estábamos acumulando más ropa de la que necesitábamos. Eso me provocó”, comentaba la coreógrafa.
El 29 de septiembre se estrenó, a la semana siguiente ahí estaba yo sentada en platea, alucinada.
Si bien el primer montaje en escena, “Liason”, de la coreógrafa Beatriz Alcalde, les gustó más a los asistentes ese día, yo esperaba atenta el montaje que tanta prensa había llamado, “Simulacro de Alta Costura”. Aunque hay que reconocer que el primero cumplió con esa armonía que uno asocia al ballet, sin mencionar que tenía escenas preciosas, una mezcla entre la pasión francesa y nuestro campo. Pero “Simulacro…” tenía esa cosa industrial de la producción en masa que reflejaba perfectamente el concepto inicial.
Tras el entretiempo, inició el 2º montaje de la noche. Un montón de ropa esparcida sobre el escenario enmarcaba la escena. Poco a poco la ropa comenzó a moverse, bailarines en ropa interior aparecían de entre las prendas. Los 21 bailarines se ponían y sacaban las prendas mientras bailaban. Luego hicieron una especia de cerro enorme con toda la ropa en el que saltaban en algo parecido al juego infantil de lanzarse a la cama, con mucha más gracia y destreza, claro está!. Mientras avanzaba el montaje yo me preguntaba y cuándo salen los trajes hechos con la ropa usada, “sin cortes y unidas por costuras poco invasivas, nudos y entretejidos”, de los que tanto hablan?. Dónde está ese vestido de camisas que ha salido en TODAS las revistas, casi como imagen corporativa del montaje?.
De pronto llegando casi al final, acompañados de la sensual voz de Myriam Pruvot, que decía en francés anda a saber tú…, pero que sonaban como el perfecto complemento para hacer la reminiscencia de la Haute Couture francesa, así los diseños de Ana López, Sebastián del Real Ossa, Carlos Gallardo, Guillermo Ganga, Gerardo Tyrer y Bernardita Riquelme -estos últimos dos, ex profesores de vestuario míos-, comenzaban a salir a escena. Imponentes, bellos y teatrales. Valió la pena la espera. No sólo vi un buen montaje sino también una preciosa pasarela.
Aquí les dejo las fotos. Perdón por la demora.









